miércoles, 22 de julio de 2009

Max y Ella en Francia / Parte 2

Acá la segunda parte de "Max y Ella en Francia"!! Disfruten la...

¡Jujú queridos Pandas!

Ayer estuvimos en el Louvre: ¿sabéis qué es?
Es el museo más conocido en todo París, quizá incluso en todo el mundo. Así que decidimos que teníamos que ir. Lo que no sabíamos es que era tan grandísimo. ¡Increíble!
Al cabo de tan sólo unos minutos Max comenzó a aburrirse y parecía una tortuga con reúma. Estaba tan aburrido que incluso se le cerraron los ojos. ¡Os lo juro! Se quedó dormido de pie. Sin darse cuenta se apoyó en la pared, y … ¡PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! Saltó la alarma del museo.

Sí, y todo sólo por querer apoyarme un poquito… Yo no hice nada de nada:. Pero los vigilantes vinieron enseguida enfadadísimos y me dijeron que la alarma sólo se dispara cuando alguien intenta acercarse a los cuadros. Porque son tan valiosos. Así que no me quedó otro remedio que seguir aburriéndome.

Sí pero de repente Max se despertó completa mente al ver el cuadro de, ¿cómo se llamaba?…

¡Mona Lisa! La verdad es que se parecía mucho a nuestra Panda Lisa de Panfu. Seguramente el pintor de Panfu habrá estado también en París.

Esas misma. Pues a Max se le abrieron los ojos como platos nada más verla. Teníais que haberle visto, allí de pie parado, con la boca abierta. No podía apartar sus ojos de la Mona Lisa, y sólo repetía: “Es tan preciosa…”. ¡No podía dejar de mirar ese cuadro! Como si estuviese himnotizado por la belleza de la Mona Lisa.
Y para mí que tampoco es tan guapa…

¡Jajá! ¿Acaso estás celosa, Ella? 8)

¿Yo? ¿Cómo se te ocurre? ¡Ni en sueños!

Hmmmm… Yo no estaría tan seguro. ¿Qué pensáis vosotros?

Aj, será mejor que cambiemos de tema. ¿Llegó ya nuestra postal de París a Panfu?. Debería estar ya allí… ¿La habéis encontrado?

Mañana nos vamos a Inglaterra: ¡yuju! Pero nos os preocupéis, el viernes os escribimos de nuevo.

¡Lávense las orejas!
Max y
Ella

martes, 21 de julio de 2009

Max y Ella en Francia / Parte 1

Aquí tienen a "Max y Ella en Francia". Esto es lo más reciente en el blog, cuando posteen la segunda parte de "Max y Ella en Francia" la posteareé aquí. Byee (KK

¡Bonjour queridos Pandas!

al fin llegamos a París, y es tan bonito… [suspiro]
Los que ya hayan estado en París sabrán a qué me refiero.

Sí, Ella anda todo el día anonadada con la boca abierta mirando hacia arriba, como si estuviese flotando en una nube.

Es como un sueño para mí, siempre quise visitar París… ¡y ahora estoy aquí! [suspiro]

¡Deja de suspirar, Ella! ¿Has olvidado cómo nos costó subir la Torre Eiffel?

Eso ya está más que superado, Max. Pero tienes razón, fue bastante duro, especialmente con mis zapatos de madera holandeses.

¡Teníais que haberla visto! Cuando subíamos las escaleras Ella siempre tenía que dar pasos muy grandes, porque si no se la caían sus zapatos de los pies.

Tsss… Bueno, ¿y qué?

No sabíamos que iban a ser tantísimas escaleras. Al final íbamos con la lengua fuera y subíamos a cuatro patas. Y al llegar arriba… Ella empezó a temblar. Sus rodillas paracían de gelatina , sus ojos abiertos como platos, y no se movía ni lo más mínimo. “Vamos a disfrutar las vistas, Ella”, le propuese. Pero no se movió ni lo más mínimo y dijo tartemudeando: “Yo… Yo… no.. no sé que me paaaa…sa… Pero me da muchísi..si..si…mo miedo mirar hacia a…a…abajo…”. Y entonces me dí cuenta de qué sucedía: ¡Ella tiene vértigo!

Pues sí… Yo nunca antes había estado en un sito tan alto. ¿A alguien le ha pasado alguna vez algo así? ¿Tiene alguno de vosotros vértigo? Yo no sabía que tenía esta enfermedad…

Ala, qué exagerada Ella, no es un enfermedad.
Enseguida bajamos de la Torre Eiffel, pero esta vez en el ascensor. Desde entonces nos movemos sólo por lugares a una altura moderada. Bueno, aunque a decir verdad, Ella está siempre flotando por encima de la nube número 7. De lo feliz que está. Irradia la más pura alegría.

[suspiro]

… y no deja de suspirar.

Vamos a quedarnos un poquito más por aquí. Mañana hemos planeado ir al Louvre a ver la Monalisa. ¡Me apetece tanto!

¡Lávense las orejas!
Max
y Ella

lunes, 20 de julio de 2009

Max y Ella en Holanda / Parte 1

Nuevo post!! Aca tienen!!!

¡”Goeiemorgen” queridos Pandas!
Así se dicen buenos días en holandés. Al principio nosotros tampoco nos enterábamos de nada, pero el dueño de la tienda de souvenirs nos lo aclaró.

Os quería contar qué pasó ayer, pero ahora me da un corte… ¡ooops!

Anda, Max, no seas exagerado, si no pasó nada. Cuéntalo, es divertido.

Bueno vale. Como sabéis ayer dormimos en un sofá-cama. Yo estaba cansadísimo y enseguida me quedé frito… hasta que oí la voz de Ella. Estaba tendida en el otro lado del sofá, con la espalda hacia mí. “Dame tu patita”, me dijo. Yo pensé que quizá tenía una pesadilla, así que cogí su mano para tranquilizarla. Además, a fin de cuentas, ella misma me lo había pedio. Pues bien, a la mañana siguiente nos despertamos.. y yo aún sujetaba su mano… para asegurarme de que de verdad no tenía ningún miedo. Ella me miró con ojos furiosos y retiró su mano de un tirón. ¡Y eso que tú misma me dijiste que cogiese tu mano!

Ya, lo dije, pero sólo mientras dormía, Max. Deberías saber que a veces hablo mientras duermo. Estaba soñando que tenía un perrito y le estaba enseñando a darme su patita.
¡Y tú creías que quería decir tu mano!
:lol:

Bueno.. ¡Pues sí! ¡Encima! Yo sólo quería ayudar y ahora te ríes de mí.

No te enfades, Max, no pasó nada. Pero fue muy divertido.
Mañana nos vamos a Francia. Nunca estuve en París, estoy ansiosa por ver qué aventuras nos ocurren allí. ¿Quién ha estado ya en Paris? Yo siempre he querido ir.

Lávense las orejas
Max
y Ella

¡Ah, por cierto! Casi lo olvidamos. Hemos enviado otra postal a Panfu. El cartero aéreo nos dijo que la dejaría caer allí donde están las puestas de sol más bonitas.

jueves, 16 de julio de 2009

Max y Ella en Polonia / Parte 2

Bueno, aquí la 2da parte de "Max y Ella en Polonia"...

¡”Dzien dobry” para todos!
Así se dice buenos días en polaco :D

¿Queréis saber cómo continúa la historia (o leyenda, o lo que sea)?
Bueeeeeeeeeno: pues al final convencí a Ella de ir al castillo. En la taquilla preguntamos a la chica que nos atendía si conocía a un tal.. ¿cómo se llamaba, Ella?

¡Señor Jacek!

Eso es, señor Jacek. La taquillera nos dijo que el señor Jacek era el encargado de cuidar del castillo, y que le encontraríamos dentro. Así que entramos - Ella bien agarrada a mi brazo, por cierto.

Bueno, claro, es que allí era todo un poco tenebroso… Y de repente sentí que algo tocaba mi hombro desde atrás. ¡Qué susto me dí!

¡Sí, ella pegó un brinco impresionante y dió un chillico muy divertdio! :D

Nos giramos, y por suerte no era el dragón de tres cabezas.

¡Hubiese estado bien! No, era el Señor Jacek. Y continuó contándonos la historia:

Después de haber proclamado a los cuatro vientos el rey Krak que el caballero que venciese al terrible dragón se casaría con su hija, cientos de caballeros de todos los confines del reino se presentaron prestos para el combate. Pero ninguno consiguió derrotar al dragón. Cuando ya estaba toda la esperanza perdida, un aprendiz de zapatero de la corte del Rey pidió permiso para enfrentarse al dragón. Y el rey accedió. El aprendiz de zapatero se puso enseguida manos a la obra. Cogió una piel de oveja, y la llenó con azufre, sal y pimienta, y la cerró con hilo y aguja. Esperó hasta la noche y arrojó esta “oveja” tan especial dentro de la guarida del dragón, y esperó fuera a ver qué pasaba. El hambriento dragón devoró la “oveja” sin pensarlo de un solo bocado. Nada más después de hacerlo le entró una sed tan terrible, que tuvo que beber muchísima agua. Y bebió y bebió y bebió, y de repente, ¡¡BOOM!! Explotó como si se fuesa una bomba de agua gigantesca.
El Rey se puso más contento que unas pascuas, y el aprendiz de zapatero se casó con la princesa Wanda y vivieron felices y comieron perdices.

Oh… Una historia con final feliz, eso me gusta mucho.

¡Una leyenda, Ella!

Ah, bueno… ¿Pero es realmente una leyenda? ¿Quizá lo sabe alguno de vosotros?

Pues mañana nos vamos a Holanda. ¡A ver si allí también se saben historias o leyendas tan interesantes! Os lo contamos todo el viernes.

¡Ah, por cierto! Os hemos enviado una carta desde Polonia. El cartero aéreo nos comentó que dejó caer la postal en ese sitio tan ruidoso… hum… Ni idea de a qué se refiere, pero seguro que lo acabáis encontrando.

¡Lávense las orejas!

Max y Ella

miércoles, 15 de julio de 2009

Max y Ella en Polonia / Parte 1

Bueno, yo soy Daniela, como hay pandas que no leen el blog vallan pasando por aqui que les postearé todos los días que Max y Ella escriban en el blog.

Este es uno de los más recientes posteos, más tarde les postearé la otra parte... ;)

¡Hola queridos Pandas!

¿Cómo ha ido el fin de semana?
Nosotros estamos ahora mismo en Cracovia. Está en Polonia. De Berlín a Polonia no se tarda nada. ¿Lo habéis visto en el mapa? Cracovia es una ciudad preciosa. Hace mucho mucho tiempo vivieron aquí importantísimos reyes. Vivían en el castillo de Babel. Queríamos ir a verlo, pero un señor en el tren nos contó una inquietante historia sobre él :O

¡Nada de historia, una leyenda!

Las leyendas son también historias, ¿no? Aj, qué se yo.
Bueno, de todas formas, la leyenda cuenta lo siguiente:

Hace mucho mucho tiempo vivían en un castillo en la montaña de Babel el rey Krak con su hija Wamba. Todos los habitantes de Cracovia amaban a su magnánimo rey y a su encantadora hija. Vivieron días muy felices, hasta que un día un terrible dragón decidió hacer su guarida en una cueva bajo la montaña de Babel. Tenía tres cabezas y el cuerpo estaba completamente cubierto de escamas. Cuando tenía hambre rugía tan fuerte que toda la montaña temblaba, y escupía llamas por sus fauces y humo por su nariz. El terror y la angustia se apoderaron de toda la pobre gente. Cada día había que darle una oveja al dragón, pues de lo contrario amenazaba con raptar a la hija del rey. El rey quiso poner fin a la situación, y decidió proclamar por todo el reino que buscaba a un valiente caballero que derrotase al dragón. Como premio, el caballero podría casarse con su preciosa hija.

Pues eso es todo lo que nos contó. Nos dijo que nos contaría el resto mañana.

Yo la verdad no sé… ¿Y qué ocurre si el dragón sigue allí?

¡No seas gallina, Ella! Seguro que a tí no te rapta. ¡Yo te protegeré! 8-)
Mañana vamos para allá, y el miércoles os contamos cómo fue.

¡Lávense las orejas!

Max y Ella